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Barrio libertad gano el derecho a ser parroquia

Por Omar Bracho G. – Cronista de Lagunillas
Comenzaba apenas la euforia de todo el pueblo venezolano por la sepultura del ejercicio dictatorial de 10 años ejercidos por el General Marcos Pérez Jiménez cuando un grupo de familias, en itinerante búsqueda de 4 paredes donde recogerse, se metió en un lote de terreno de la Compañía Shell De Venezuela ubicada al Norte de Ciudad Ojeda, en área de Las Morochas, para bregar en un largo forcejeo comunitario la creación del Barrio Libertad, que goza hoy el privilegio de su elevación a categoría de Parroquia del municipio Lagunillas.
El Barrio Libertad representa un episodio que liga el acontecer histórico de nuestro bravo pueblo, a la escabrosa edificación del crecimiento urbano, en esta atribulada región de la regia Costa Oriental Del Lago De Maracaibo de la abundante riqueza natural y el desborde de las calamidades humanas.
Cuando, el 23 de Enero del año 1958, el pueblo venezolana regresaba, en gloriosa respuesta patriota, a la ruta democrática se dio el alumbramiento del Barrio Libertad por un grupo de familias, casi enloquecidas por la desesperación y la angustia del continuo deambular en la búsqueda del hogar propio.
Fue necesario librar una batalla desigual y hasta desesperada que para esta época constituye, sin duda alguna, un edificante y real ejemplo de lucha vecinal y de permanente brega en la necesaria búsqueda del bienestar colectivo y el progreso de la comunidad.

De esa jornada se recuerda a las familias Roque, Hernández, Arguelles, Rumbos, Díaz, Bracho, Pérez Rodríguez, Piña, Baldwin, Arevalo, Mass y Rubí, López, Romero, Rojas, Guerrero entre otros.
En e transcurso de los primeros cinco meses de la ocupación, escudados por el irrenunciable derecho natural a una vida decente y envalentonadas por la desesperación, los “invasores” debieron enfrentarse al asedio y a las furiosas embestidas generadas desde la extranacional, empeñada en recuperar todo el terreno invadido, usando cuadrillas de trabajadores de la compañía y efectivos e la Guardia Nacional en apoyo a mandatos judiciales que autorizaban la destrucción de los ranchos y viviendas que fueran levantadas en el área.
En todo este tiempo, rememora Jesús Rodríguez, los hombres de la Petrolera y Guardias Nacional derriban entre cien (100) y ciento cincuenta (150) ranchos de los invasores. La destrucción se operaba en la mañana y por la tarde, pero al caer la noche todos los ranchos eran nuevamente levantados.
El “Cojo” Brito, líder natural de la poblada histórica, dueño de gran poder de arrastre que hace el don de mando de los dirigentes vecinales, planteo una amenaza de “Ojo por Ojo” y con su gente prometió que por cada vivienda que en el Barrio Libertad arrasaran los tractores y las gente de la compañía seria cobrada por el incendio de una casa en el Campo asignado a los altos empleados de la empresa lo que provoco la intervención del Ejecutivo del Estado Zulia, para ese tiempo con el Dr. Horacio Guillermo Villalobos a la cabeza como Gobernador.
Los pobladores del naciente núcleo del Lagunillas comenzaron a disfrutar los beneficios de la energía eléctrica generada por una pequeña planta que fue donada a la comunidad por el propietario del desaparecido Cine Libertad. El suministro de la fuerza eléctrica fue proporcionado, muchos años después, a través de las líneas de suministro de la Cadafe, Enelco de la actualidad.
Carlota Pérez, mujer dotada por la naturaleza con una voz agradable, por la cual fue bautizada como la “golondrina” del barrio, monto una escuela parvularia, de primeros años, a la sombra que proyectaba un frondoso “mamón”. Ayudada por Esnilda Paz, se atendían a unos 250 niños, a quienes se les suministraba material didáctico obtenido de las escuelas que administraba la Compañía Shell por gestión de uno de los vecinos fundamentales del nuevo Barrio, el severo Francisco González, padre del Dr. Luis González que se ha adornado con un prestigio medico y personal muy digno de su familia.

La escuela “General Isaías Medina Angarita”, construida por el Concejo Municipal del Distrito Bolívar durante la presidencia del Br. German Ríos Linares con auxilia de la viuda d Medina y del virtuoso venezolano Don Arturo Uslar Pietri, heredo la función educadora en el barrio. Fue durante mucho tiempo centro piloto escolar de mucho prestigio, con docentes de gran calidad profesional y humana que cumplieron una labor tutelar brillante en la incomodidad que supone un edificio escolar atestado de alumnos por encioma de su real capacidad, hasta que con la guía de Honoria López, maestra que liderizó por mucho tiempo la sub-seccional Lagunillas de la Federación Venezolana de Maestros que el gobierno se produjo la toma del edificio escolar que el gobierno del presidente Carlos Andrés Pérez en su primer periodo había construido en el Barrio, para sede de la Unidad Básica de ese conglomerado.

De aquella fisonomía urbana del viejo Barrio Libertad, a la cara comunal que muestra hoy en día hay una notable y positiva diferencia y es que genera una sensación de continua prosperidad social y económica, aun a pesar de la severa falla de servicios fundamentales que son de influencia absoluta para ese crecimiento sustancial de una barriada.

El vecindario sigue un continuo crecimiento económico que marcha de lado a la prosperidad de Ciudad Ojeda, cuajado de empresas contratistas y de servicios, de casas comerciales de todas las ramas y particularmente de una importante industria en instrumentación, diseño y producción de partes y herramienta petroleras denominada Herpeca que ha soportado sobre sus hombros un hijo dilecto del Barrio como es Omar Caldera.

La queja fundamental de la dirigencia vecinal del Barrio Libertad habla a un enorme coro de voces de la gran inseguridad social que viven los habitantes del conglomerado, por la ausencia de vigilancia y auxilio policial. Esa situación ha descalabrado en el equipamiento de las instalaciones del formidable Complejo Polideportivo, que ha semejado un coloso paralítico sin poder cumplir la gran función para la cual fue creado

Después de todo ese tiempo y en el recuerdo a lideres comunitarios esforzados como Francisco González, el “Cojo” Brito, Carlota Pérez, Jesús Rodríguez, Blanca Piña, El “Chivo” Negro, Camila de Roque, Petra Baldwin,, Juan Arevalo, Juan Páez, Petino López, Alberto Romero, Juan Sánchez, Manuel Mass y Rubí, L. Jiménez, Martín Brito, Luis Medina Bermúdez, Arguelles, Los Bracho, Pifan Rojas,, Dora Arevalo, El “Buche”, Caldera, Rumbos, Arecio Pinillo, Arnaldo Guerrero, A. Romero, Caridad López, Rivero y muchos más con probados meritos dirigenciales, a pesar del progreso que identifica El Barrio Libertad, no se han logrado las fundamentales aspiraciones de asiento urbano y eficiencia de los servicios indispensables y este nuevo Aniversario de 37 años de brega y solidaridad vecinal, será motivo de pronunciamiento, reclamos y también agradecimientos, pero principalmente acciones para fortalecer todo ese espíritu de fuerza vecinal que se desbordo aquella inolvidable jornada para la consolidación de un barrio con vecindario digno y luchador que aspira y espera ahora su justa exaltación a nueva Parroquia de del Municipio Lagunillas situación desde la cual sus habitantes aspiran y esperan y esperan manejar una escalada urbana y económica en ese importante núcleo.