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Hechos Historicos

En el año 1930 primera plaza Bolívar de la COL fue erigida en Lagunillas

Por Omar Bracho

Cronista de Lagunillas

La historia contemporánea y viejos, sobrevivientes a las décadas de la tormenta petrolera que ocupo todo el espacio costanero de la zona oriental del lago de Maracaibo, aun guardan recuerdos de la reverente conciencia nacionalista y patriótica que se ha ido mermando y casi desaparecido del escenario colectivo venezolano.
Cuando los viejos almanaques del problemático 1930 marcaban la fecha del primer centenario del doloroso fallecimiento del mas insigne y glorioso varón venezolano, el Libertador Simón Bolívar, en la Parroquia Lagunillas a solo dos años del incendio ocurrido el año 1928 en la hermosa e histórica comarca palafítica de esa región zuliana, las autoridades del condado, los trabajadores de la recién plantada Industria Petrolera y muchos vecinos y recién llegados se unieron, en una marcha de evidente demostración de reverencia a la memoria de los héroes de la independencia venezolana y a su más esclarecido paladín.

Ese 17 de diciembre del año 1930, según constancia de testimonios escritos y personales, entre otros, uno del recordado Plinio Zenon Marin, venido al Zulia desde la Isla de la Santísima Trinidad para erigirse en figura de primera fila en la brega comanditaria que ha debido librar la zona petrolera para su acceso a flujos justos de asistencia, se inauguro la primera plazoleta dedicada a nuestro Libertador Simón Bolívar en toda la Costa Oriental del Lago.

La pequeña Plaza, adornada con arbustos comunes de nuestra región fue ubicada en el Campo Residencial “Las Delicias”, una de las primeras zonas de asentamiento para los trabajadores petroleros y sus familias, realizadas por la Venezuela Oíl Company en Lagunillas.
El patriótico acontecimiento se cumplió en el marco brillante de una manifestación de culto solemne a la memoria del sublime conductor de la gesta emancipadora de America del Sur.

Ese día histórico la música de viento, de una improvisada banda, silencio el gemido lastimero de las “catalinas” que movían los primeros balancines usados en la etapa inicial de la extracción del petróleo zuliano.

El Dr. Agustín Aza Gil, galeno sanitario en Lagunillas para esa época presidio la Comisiono Junta de notables que promociono, planifico y ejecuto el maravilloso acto memorable con el cual la población rindió honores al Libertador en el Primer centenario de su muerte.

Sobre un macizo pedestal que fue construido en el centro de la plaza montaron el magnífico busto, a imagen y semejanza de Simón Bolívar labrado, con habilidad y mucho esmero, en un bloque de mármol de Carrara, el cual se develo durante esa celebración del primer centenario de la muerte del Libertador.

El Coronel Eusebio Torrealba Primera, de la milicia que respaldo la severa dictadura del General Juan Vicente Gómez, ostentaba la Jefatura Civil de la Parroquia y, como tal, se integro al comité o junta de la conmemoración Centenaria de la muerte del glorioso Libertador Simón Bolívar.

El mismo hermoso busto del Padre de la Patria, con una altura de un metro 10 centímetros y 71 centímetros en la parte más ancha, fue mudado después a una plaza construida en Campo Grande y en la actualidad, desde el año 1945 cuando fue, virtualmente, secuestrada por obreros y dirigentes del STPL y líderes del viejo casco Lagunillas, la patriótica estatua se asienta sobre un pedestal de la plaza ubicada frente a la sede sindical del STPL, mirando hacia el vacío terreno que soporto la estructura de la vieja iglesia que proporciono espiritualidad y servicios religiosos a la sufrida y cristiana comunidad de Lagunillas.

En el desolado Casco, el histórico busto del Libertador descansa sobre el pedestal central de la Plaza Bolívar de Lagunillas, remodelada en el año 1983 por el Concejo Municipal del Distrito, durante la Presidencia del Dr. Alirio Figueroa, y se realizan los mejores esfuerzos patrióticos para que esa estatua patrimonial se aloje él un lugar que quede protegida y resguardad de todo peligro de daño y de irreverencia.

El Decreto de Ciudad Ojeda

Por Omar Bracho G – Cronista Lagunillas

El 19 de enero de 1937 el General Eleazar López Contreras, para entonces presidente de los Estados Unidos de Venezuela, en épocas de la República de Venezuela, emitió el Decreto de Construcción de Ciudad Ojeda, para reubicar a los pobladores de Lagunillas de Agua y Tierra.
Lagunillas, hermosa aldea primitiva de palafitos, cuya presencia en el lado de Maracaibo al paso de los conquistadores aventureros de la época colonial dio origen al nombre de Venezuela, cuando los navegantes expresaron la sorpresa de una semejanza miniatura del poblado con elegante y sobria Venecia Europea, fue erigida como parroquia del Cantón Altagracia por Decreto Legislativo del 28 de abril del 1856, padecía, para la década de los 30 una situación de crisis critico para los años 30, cuando apenas se había iniciado la explotación y exportación de la industria petrolera en lo que se conocía para la época como la Bolívar Coast Field hoy Costa Oriental del Lago.
El presidente del estado Zulia, Vicente Pérez Soto le comunico al Jefe de Estado acerca de la postración, ruina y peligro que existía para la población de Lagunillas de Agua y de la Tierra que se había formado por la afluencia de foráneos, nacionales y extranjeros atraídos por el descubrimiento de ricos yacimientos de petróleo en el Zulia, relación, fortalecida con los necesarios criterios de profesionales, lo que influyo para la decisión del histórico decreto.
Los pobladores de la comarca palafìtica enfrentaban continuos rigores y constantes peligros de males infecto contagiosos, el hacinamiento alcanzaba índices de intolerancia.
Se recordaba, con gran temor, el reciente incendio registrado a mediados de 1928 que providencialmente no paso de las viviendas afincadas muy cerca del poblado de tierra y sin que se registran daños apersonas, pero seguía pendiente la advertencia o supuesta premonición que emitió un cura doctrinario, cerca de un severo castigo celestial, al desborde y la herejía una cura ocurrió durante una celebración religiosa tradicional en el pueblo sobre el lago.

Barrio libertad gano el  derecho a  ser parroquia

 

Por Omar Bracho G. – Cronista de Lagunillas

Comenzaba apenas la euforia de todo el pueblo venezolano por la sepultura del ejercicio dictatorial de 10 años ejercidos por el General Marcos Pérez Jiménez cuando un grupo de familias, en itinerante búsqueda de 4 paredes donde recogerse, se metió en un lote de terreno de la Compañía Shell De Venezuela ubicada al Norte de Ciudad Ojeda, en área de Las Morochas, para bregar en un largo forcejeo comunitario la creación del Barrio Libertad, que goza hoy el privilegio de su elevación a categoría de Parroquia del municipio Lagunillas.
El Barrio Libertad representa un episodio que liga el acontecer histórico de nuestro bravo pueblo, a la escabrosa edificación del crecimiento urbano, en esta atribulada región de la regia Costa Oriental Del Lago De Maracaibo de la abundante riqueza natural y el desborde de las calamidades humanas.
Cuando, el 23 de Enero del año 1958, el pueblo venezolana regresaba, en gloriosa respuesta patriota, a la ruta democrática se dio el alumbramiento del Barrio Libertad por un grupo de familias, casi enloquecidas por la desesperación y la angustia del continuo deambular en la búsqueda del hogar propio.
Fue necesario librar una batalla desigual y hasta desesperada que para esta época constituye, sin duda alguna, un edificante y real ejemplo de lucha vecinal y de permanente brega en la necesaria búsqueda del bienestar colectivo y el progreso de la comunidad.

De esa jornada se recuerda a las familias Roque, Hernández, Arguelles, Rumbos, Díaz, Bracho, Pérez Rodríguez, Piña, Baldwin, Arevalo, Mass y Rubí, López, Romero, Rojas, Guerrero entre otros.
En e transcurso de los primeros cinco meses de la ocupación, escudados por el irrenunciable derecho natural a una vida decente y envalentonadas por la desesperación, los “invasores” debieron enfrentarse al asedio y a las furiosas embestidas generadas desde la extranacional, empeñada en recuperar todo el terreno invadido, usando cuadrillas de trabajadores de la compañía y efectivos e la Guardia Nacional en apoyo a mandatos judiciales que autorizaban la destrucción de los ranchos y viviendas que fueran levantadas en el área.
En todo este tiempo, rememora Jesús Rodríguez, los hombres de la Petrolera y Guardias Nacional derriban entre cien (100) y ciento cincuenta (150) ranchos de los invasores. La destrucción se operaba en la mañana y por la tarde, pero al caer la noche todos los ranchos eran nuevamente levantados.
El “Cojo” Brito, líder natural de la poblada histórica, dueño de gran poder de arrastre que hace el don de mando de los dirigentes vecinales, planteo una amenaza de “Ojo por Ojo” y con su gente prometió que por cada vivienda que en el Barrio Libertad arrasaran los tractores y las gente de la compañía seria cobrada por el incendio de una casa en el Campo asignado a los altos empleados de la empresa lo que provoco la intervención del Ejecutivo del Estado Zulia, para ese tiempo con el Dr. Horacio Guillermo Villalobos a la cabeza como Gobernador.
Los pobladores del naciente núcleo del Lagunillas comenzaron a disfrutar los beneficios de la energía eléctrica generada por una pequeña planta que fue donada a la comunidad por el propietario del desaparecido Cine Libertad. El suministro de la fuerza eléctrica fue proporcionado, muchos años después, a través de las líneas de suministro de la Cadafe, Enelco de la actualidad.
Carlota Pérez, mujer dotada por la naturaleza con una voz agradable, por la cual fue bautizada como la “golondrina” del barrio, monto una escuela parvularia, de primeros años, a la sombra que proyectaba un frondoso “mamón”. Ayudada por Esnilda Paz, se atendían a unos 250 niños, a quienes se les suministraba material didáctico obtenido de las escuelas que administraba la Compañía Shell por gestión de uno de los vecinos fundamentales del nuevo Barrio, el severo Francisco González, padre del Dr. Luis González que se ha adornado con un prestigio medico y personal muy digno de su familia.

La escuela “General Isaías Medina Angarita”, construida por el Concejo Municipal del Distrito Bolívar durante la presidencia del Br. German Ríos Linares con auxilia de la viuda d Medina y del virtuoso venezolano Don Arturo Uslar Pietri, heredo la función educadora en el barrio. Fue durante mucho tiempo centro piloto escolar de mucho prestigio, con docentes de gran calidad profesional y humana que cumplieron una labor tutelar brillante en la incomodidad que supone un edificio escolar atestado de alumnos por encioma de su real capacidad, hasta que con la guía de Honoria López, maestra que liderizó por mucho tiempo la sub-seccional Lagunillas de la Federación Venezolana de Maestros que el gobierno se produjo la toma del edificio escolar que el gobierno del presidente Carlos Andrés Pérez en su primer periodo había construido en el Barrio, para sede de la Unidad Básica de ese conglomerado.

De aquella fisonomía urbana del viejo Barrio Libertad, a la cara comunal que muestra hoy en día hay una notable y positiva diferencia y es que genera una sensación de continua prosperidad social y económica, aun a pesar de la severa falla de servicios fundamentales que son de influencia absoluta para ese crecimiento sustancial de una barriada.

El vecindario sigue un continuo crecimiento económico que marcha de lado a la prosperidad de Ciudad Ojeda, cuajado de empresas contratistas y de servicios, de casas comerciales de todas las ramas y particularmente de una importante industria en instrumentación, diseño y producción de partes y herramienta petroleras denominada Herpeca que ha soportado sobre sus hombros un hijo dilecto del Barrio como es Omar Caldera.

La queja fundamental de la dirigencia vecinal del Barrio Libertad habla a un enorme coro de voces de la gran inseguridad social que viven los habitantes del conglomerado, por la ausencia de vigilancia y auxilio policial. Esa situación ha descalabrado en el equipamiento de las instalaciones del formidable Complejo Polideportivo, que ha semejado un coloso paralítico sin poder cumplir la gran función para la cual fue creado

Después de todo ese tiempo y en el recuerdo a lideres comunitarios esforzados como Francisco González, el “Cojo” Brito, Carlota Pérez, Jesús Rodríguez, Blanca Piña, El “Chivo” Negro, Camila de Roque, Petra Baldwin,, Juan Arevalo, Juan Páez, Petino López, Alberto Romero, Juan Sánchez, Manuel Mass y Rubí, L. Jiménez, Martín Brito, Luis Medina Bermúdez, Arguelles, Los Bracho, Pifan Rojas,, Dora Arevalo, El “Buche”, Caldera, Rumbos, Arecio Pinillo, Arnaldo Guerrero, A. Romero, Caridad López, Rivero y muchos más con probados meritos dirigenciales, a pesar del progreso que identifica El Barrio Libertad, no se han logrado las fundamentales aspiraciones de asiento urbano y eficiencia de los servicios indispensables y este nuevo Aniversario de 37 años de brega y solidaridad vecinal, será motivo de pronunciamiento, reclamos y también agradecimientos, pero principalmente acciones para fortalecer todo ese espíritu de fuerza vecinal que se desbordo aquella inolvidable jornada para la consolidación de un barrio con vecindario digno y luchador que aspira y espera ahora su justa exaltación a nueva Parroquia de del Municipio Lagunillas situación desde la cual sus habitantes aspiran y esperan y esperan manejar una escalada urbana y económica en ese importante núcleo.

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